lunes, 7 de junio de 2010
El Estado burgués contra los trabajadores.
jueves, 31 de diciembre de 2009
A casi un año de la llegada de Obama.
Prácticamente todos los líderes de América Latina eran optimistas respecto al futuro. Lo hacían dejando de lado por un momento el pasado de invasiones, intervenciones, dictaduras, muertes, desapariciones y demás crímenes promovidos por y desde la Casa Blanca. Sus conclusiones fueron apresuradas.
Tan entusiastas fueron los países del ALBA, con Venezuela y el presidente Hugo Chávez a la cabeza, que en la V Cumbre de las Américas celebrada en Trinidad, pudieron atreverse a pedir en bloque la desaparición de la Organización de Estados Americanos (OEA), ésa que expulsó a Cuba poco después de la invasión de Playa Girón. Algunas voces, ahora sabemos ingenuas, pedían levantar el embargo económico a la isla. Todos expresaban sus sueños, sus anhelos. Las vanguardias políticas, las que tienen memoria histórica, pensaron que era el momento. En realidad no lo era, no lo es. La libertad se conquista, no se mendiga.
Y como si el pasado quisiera expresar que aún es presente, y que amenaza con ser futuro, el 28 de junio un golpe de Estado derrocó a Manuel Zelaya, presidente de Honduras. ¡Un golpe de Estado! “El capital foráneo, el imperialismo, unido a la reacción, creó el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición” dijo antes de morir Salvador Allende, cuyo derrocamiento es el símbolo de los golpes de Estado urdidos por los norteamericanos en América Latina. No mucho ha cambiado desde ese 11 de septiembre de 1973. Romeo Vásquez, el general que encabezó el golpe de Honduras, se entrenó en la escuela de gorilas, la Escuela de las Américas, que aún opera hoy.
Desvanecidas ya las esperanzas, la izquierda latinoamericana contempló el acuerdo entre EE.UU. y Colombia para que tropas, aeronaves y embarcaciones norteamericanas hagan uso de bases terrestres, aéreas y marítimas del país sudamericano. La oposición fue férrea por parte de los países del ALBA. Fidel Castro interpretó el pacto firmado el 30 de octubre como la anexión de Colombia a Estados Unidos. Se ha pasado de la confianza a una posición defensiva.
Dos sucesos más recientes han venido generalizar el ambiente de decepción respecto de Obama. El 9 de octubre se anunció que se le había concedido el Premio Nobel de la Paz. Unas semanas después, el galardonado anunciaba su decisión de mandar 30 mil soldados más a Afganistán. Fue agria la ironía. Hace unas horas, durante la Cumbre de Copenhage, la decepción de convirtió en irritación (http://www.cubadebate.cu/reflexiones-fidel/2009/12/20/la-verdad-de-lo-ocurrido-en-la-cumbre/).
Nuestro México es un embrión respecto de lo que ya es Colombia: un peón de los norteamericanos armado hasta los dientes y entrenado para luchar en el tablero de la Patria Grande contra los países con gobiernos progresistas. Esto es sólo un preludio, EE. UU. se prepara para jugar en el tablero global. Para tener éxito debe recuperar el control de su esfera de influencia. México es crucial en la estrategia. Si virara a la izquierda podría decidirse la lucha. El bloque progresista latinoamericano podría avizorar la victoria.
Los estudiantes, los intelectuales, los trabajadores podrán aquí conquistar el futuro colectivo. Las causas están a la mano, vivimos con ellas enfrente: la causa de la democracia en nuestra Universidad; la causa por la permanencia y dignificación de la Filosofía y las Humanidades; la causa obrera del SME. Las causas cotidianas del presente, heredadas del pasado, son la vía para la construcción de nuestro propio futuro. "Pinta tu aldea y serás universal."
CD
domingo, 20 de septiembre de 2009
La estrategia de Obama
En una decisión que fue aplaudida por las autoridades rusas, Barack Obama canceló el proyecto de un escudo antimisiles en Polonia y República Checa. El escudo había sido punto de tensión entre Rusia y la OTAN desde que el expresidente de EE. UU. George W. Bush lo propuso. Incluso Rusia había propuesto como alternativa instalar el escudo en Azerbaiyán, pero fue ignorada. Este asunto marca una contracción de las ambiciones estadounidenses, pero podría sólo tratarse de un repliegue momentáneo.
Al tiempo que la anterior administración estadounidense impulsaba el escudo antimisiles y el ataque de Georgia a Osetia del Sur, los rusos, en respuesta a esta intromisión en su esfera de influencia por parte de la OTAN, renovaron sus vínculos con Cuba, fortalecieron sus lazos con Venezuela y comenzaron a cooperar con Nicaragua, Bolivia y Ecuador.
Además de la compra de armas rusas, la presencia momentánea de bombarderos estratégicos rusos y los ejercicios navales con presencia de buques en el Caribe venezolano, hay que contar con la cooperación económica y energética, que incluye la creación de empresas mixtas ruso-venezolanas para la explotación de las reservas de petróleo y gas. Rusia ha encontrado en los países con gobiernos de izquierda, sobre todo los miembros del ALBA, una plataforma ideal para responder las estrategias estadounidenses en Europa Oriental y Asia.
Al asumir la presidencia, en medio de la crisis financiera, con los conflictos de Irak y Afganistán empantanados, con las relaciones diplomáticas rotas y con fuertes bloques de izquierda en Latinoamérica, antes dominio seguro de EE. UU., el nuevo mandatario comprendió que no era momento de expandirse a otras zonas, sino de recuperar lo que siempre ha sido considerado por los norteamericanos como su territorio. Las ambiciones en la área de influencia rusa tenían que ser abandonadas, así como tienen que retirarse las tropas de Irak y Afganistán.
En cambio, en América Latina, la estrategia de Obama es muy distinta. Aún cuenta con países aliados, subordinados, alineados. Con Colombia, México y Perú reforzará la relación. Estando ya militarizada Colombia desde hace años, estando la sociedad colombiana ya en estado de permanente alerta, estando ya satanizada la guerrilla y el socialismo, estando seguro su peón Uribe en el poder (incluso podría ser reelecto), el siguiente paso es llevar tropas, buques y aviones estadounidenses a las bases colombianas. Tiene luz verde.
México está en las primeras fases de la colombianización. Ha sido militarizado también, el PAN ha mostrado claramente su afán de imponer una visión militarista de “guerra contra el crimen organizado”, de poner en alerta permanente a los mexicanos, de satanizar a la izquierda. El peón Calderón no es tan sólido como Uribe en el poder, pero se sostiene. Ya se prepara su reemplazo con otro del binomio prianista, el asesino de San Salvador Atenco, Enrique Peña Nieto.
En cuanto a los países del ALBA, Venezuela recibe las críticas y se le acusa de armamentista. Habrá que recordar que EE. UU., sólo en el 2008, tuvo un gasto militar de más de 500 mil millones de dólares, el 41% del total del gasto mundial militar. Chávez, en 10 años, ha invertido en compra de armas rusas, contando el más reciente acuerdo, unos 6000 millones de dólares.
También habría que señalar que los Estados Unidos de América son el principal exportador de armas del mundo. En el 2008 vendieron 37 mil 800 millones de dólares en armas, el 68.4 % del total mundial. ¿Con qué cara la señora Hillary Clinton dice estar preocupada por la compra de armas de parte de Venezuela?
El golpe de estado en Honduras y el uso de bases colombianas son el preludio de la estrategia de Obama en su administración: intentará recuperar el terreno perdido en América Latina durante la pésima gestión del anterior presidente George W. Bush. Antes de poder enfrentarse con solvencia a Rusia y China, deberá fortalecer su posición en su área de influencia cercana. Al exterior, Obama podrá parecer pacifista al retroceder en Europa y Oriente Medio. Su smart soft power pondrá en riesgo todos los intentos de emancipación y transformación en nuestra Patria Grande.
domingo, 23 de agosto de 2009
Venezuela y México.
En un país como México, en el que, de 76 millones de habitantes mayores de 15 años, 6 millones son analfabetas, 10 millones no han concluido la primaria y 17 millones no cuentan con la secundaria terminada; en un país que destinó durante el año pasado menos de 1% del PIB al desarrollo de la ciencia y la tecnología (mientras, por ejemplo, Venezuela destinó 2.7 %); en un país que pierde 20 mil licenciados, maestros o doctores al año que emigran por falta de empleo; en un país donde el número de investigadores es diez veces menor al de los países miembros de la OCDE; en un país donde de 30 millones de alumnos del sistema educativo nacional sólo 800 mil en promedio llegarán a graduarse de licenciatura; en suma, en un país donde la educación, la ciencia y la tecnología están por los suelos, no sólo recortar sino no aumentar el presupuesto a esos sectores significa sumir en el subdesarrollo, la dependencia tecnológica, la explotación económica, la enajenación y la dominación política a los 107 millones de habitantes.
En el segundo trimestre de 2009, el PIB del país se contrajo 10.3%, la peor caída registrada. Se culpa a la crisis internacional, pero por ejemplo Venezuela registró, en el mismo período, una caída de sólo 2.4%, cuatro veces menor a la caída de México y con la cantidad de programas sociales de la República bolivariana funcionando. Si hablamos no de los indicadores sociales, sino sólo de los indicadores macroeconómicos,en el primer semestre de 2009, el PIB de México disminuyó 9%, el PIB de Venezuela en el mismo período, sólo el 1%. En 2008, el PIB mexicano creció 1.3%, el de Venezuela creció 4.8%. En 2007, tuvimos un aumento de 3.3%, en Venezuela se tuvo un aumento del PIB de 8.4%.
Pero la diferencia capital entre el México neoliberal y la Venezuela socialista no sólo es la mayor solidez macroeconómica del país sudamericano, sino también su mayor desarrollo social. En Venezuela han aumentado los presupuestos destinados a la ciencia, tecnología y educación. En México, como vemos, no sólo no han aumentado sino disminuido. La UNESCO declaró a Venezuela libre de analfabetismo, mientras en México se tienen 6 millones de analfabetas y 30 millones de personas que no terminaron la educación básica, todos mayores de 15 años. El salario mínimo en México está a la fecha en la zona A en $54.80, en la B $53.26, en la C $51.95. Tomemos el más alto, en dólares está en $4.26 al día, esto es casi 128 dólares al mes ($1642 mensuales). Bien, en Venezuela, el salario mínimo está en 879.4 bolívares fuertes al mes. Esto significa (con la paridad 1 dólar = 2.15 bolívares) 409 dólares mensuales (5254 pesos mexicanos mensuales). Para septiembre, el salario mínimo venezolano aumentará a 959.4 bolívares por mes, 446.23 dólares, $5729 pesos mexicanos. Es decir, con el mínimo, un trabajador venezolano ganará a partir de septiembre, casi 3.5 veces más que un trabajador mexicano.
¿No será mejor camino dejar de lado los paradigmas neoliberales anglosajones y sumarnos a los esfuerzos progresistas del Sur y al Socialismo del Siglo XXI? No se trata de un capricho ideológico, se trata de la verdadera democracia en la economía, en la política y en la cultura y, sobre todo, en el bienestar de la población.
domingo, 9 de agosto de 2009
La conexión norteamericana con el golpe de Honduras.
Vásquez Velásquez estudió dos veces, en 1976 y en 1984, en la “Escuela de las Américas” (School of the Americas, SOA), hoy “Instituto de Cooperación para la Seguridad Hemisférica”. Esa organización tiene su sede en Fort Benning, cerca de la ciudad de Columbus, en el estado de Georgia, EE.UU.
La SOA fue fundada en 1946 y pronto tuvo como misión preparar militares latinoamericanos para que éstos, en sus países de origen, combatieran los movimientos de izquierda, satanizados en aquel entonces como soviéticos. La SOA, en pocas palabras, formaba e inoculaba, en toda Latinoamérica, elementos contrarrevolucionarios proamericanos. Algunos de éstos son tristemente célebres por su participación en golpes de estado y en crímenes de lesa humanidad.
Entre sus graduados se puede destacar a Roberto d'Aubuisson, líder los Escuadrones de la Muerte en El Salvador, en las décadas de 1970s y 1980s. Durante la guerra civil salvadoreña murieron aproximadamente 75 mil personas. A los Escuadrones se les atribuye la mayoría de las muertes de civiles. Roberto d´Aubuisson fundó EN 1981 el partido de derecha ARENA recientemente derrotado por el FMLN en las elecciones que llevaron a Mauricio Funes a la presidencia. El Mayor d´Aubuisson murió en 1992.
Otro graduado de SOA famoso por sus crímenes es el chileno Juan Manuel Guillermo Contreras Sepúlveda, que durante cuatro años, entre 1973 y 1977, fue jefe de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), la policía secreta de Augusto Pinochet. Los agentes de DINA eran entrenados en SOA en tácticas contrainsurgentes, secuestro, tortura y asesinato.
Juan Manuel Contreras también participó en la creación de la llamada Operación Cóndor, plan coordinado por la CIA para la captura y eliminación de opositores a las dictaduras latinoamericanas vigentes en la década de 1970. Coordinadas por la CIA a través de Contreras, las fuerzas represivas dictatoriales de Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay practicaron sistemáticamente el terrorismo de Estado. Se calcula que esta operación dejó como saldo 50 mil muertos, 30 mil desaparecidos y más de 400 mil encarcelados, muchos de ellos torturados.
Con la SOA como escuela, los militares latinoamericanos como alumnos y los regímenes dictatoriales como tentáculos, los EE.UU., con la CIA y el Pentágono, lograron apagar el fuego revolucionario de la segunda mitad del siglo XX, iniciado por la Revolución Cubana.
De esa vena viene el señor Romeo Vásquez. En la SOA nunca se enseñó democracia o legalidad, se enseñó a secuestrar, a espiar, a reprimir, a torturar, a interrogar, a asesinar y a destruir toda democracia y toda legalidad. Con la sangre y las lágrimas de miles de latinoamericanos se construyó la hegemonía unipolar norteamericana. Lo más triste es que fueron latinoamericanos los que reprimieron a latinoamericanos. Y es que la mayoría de las sociedades latinoamericanas aún son sociedades escindidas en clases, y esas clases están entrando en pugna, aún cuando esa pugna se esté dando por las vías de la república democrática burguesa.
Zelaya llegó al poder en 2006, por la vía de las urnas. Se fue acercando poco a poco al bloque progresista liderado por Hugo Chávez. Honduras se afilió a Petrocaribe y, más importante, a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) apenas en octubre de 2008. Eso no lo soportarían los sectores oligárquicos de Honduras.
La ALBA, propuesta de izquierda, antineoliberal, progresista y construida desde la condición latinoamericana, triunfó sobre el Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA), propuesta neoliberal, imperialista, propuesta desde y para Washington. A la primera la promueven Venezuela, Cuba, Ecuador, Bolivia y Nicaragua. A la segunda la promovieron los EE.UU., Canadá y el México neoliberal de Vicente Fox. Fracasó el ALCA, y la ALBA se expandió. Eso no lo soportaron las corporaciones norteamericanas.
Habiendo fracasado el intento por integrar (colonizar) a los países latinoamericanos bajo la égida norteamericana, los sectores con mentalidad imperialista de EE.UU. desarrollaron un plan B.
Primero, se dedicaron a blindar su esfera de influencia conformada por los países que aún tienen gobiernos neoliberales. En el 2006 llegó, por medio de un fraude, Felipe Calderón a la presidencia en México. Álvaro Uribe es un aliado seguro del imperio en Colombia y lo secunda en el cono Sur Alan García de Perú. El segundo paso es impedir la expansión del bloque progresista. Zelaya fue derrocado, peligra Funes en el Salvador.
Sin embargo, el objetivo final es destruir los gobiernos progresistas. Ya fracasaron una vez en Venezuela. Lo intentaron desde dentro (la oligarquía controladora de los medios de producción aliada de un sector militar y apoyada por las televisoras) pero Hugo Chávez tiene el favor de las Fuerzas Armadas Venezolanas.
Las burguesías nacionales, las clases dominantes, pueden despojarse de elementos superestructurales como el sistema político (pueden dar pie a una dictadura) o la ideología (pueden renunciar a los ideales liberales) con tal de conservar su poder económico (el control de los medios de producción), todo si ven en serio peligro este último.
Los burgueses son, en esencia, capitalistas, y sólo accidentalmente liberales (en el sentido burgués) y demócratas (también en sentido burgués). Mucho menos son nacionalistas. Su discurso, defendido por intelectuales amaestrados, en defensa de los ideales liberales y en contra del socialismo, es sólo una cortina de humo: su cruzada contra el socialismo es en defensa de su propiedad privada, no se su “libertad de expresión”. Los únicos que se tragan ese discurso son los ingenuos pequeñoburgueses e, incluso, miembros de las clases oprimidas suficientemente adoctrinados.
Hoy se reúnen Guadalajara Stephen Harper, primer ministro de Canadá, Obama, presidente de EE.UU. y Calderón, presidente de facto de México. Son tres países del mismo bando. En el Sur, otro del grupo, Colombia, se apresta a llenar 7 bases militares de tropas norteamericanas.
Vivimos una contraofensiva reaccionaria.